Oneohtrix Point Never – Gardens of deleted

El último trabajo de Oneohtrix Point Never – Gardens of deleted, a revisión.

Cuando se borra algo (imaginemos un ordenador), existe la  idea fútil de la eternidad. Lo que en realidad sucede es que pasa a formar parte de una invisibilidad, una suerte de escondrijo a donde van las cosas que alguna vez fueron a parar a la papelera. Lo mismo pasa con los aconteceres diarios almacenados en la memoria interna. Parece que es necesaria una  instigación para que vuelvan a salir.

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Daniel Lopatin, una de las voces más interesantes, ha lanzado “Garden of deleted” (o  G.O.D.)  a través de Warp. Una cartografía a superficies porosas. Para ello recurre a diferentes registros. Matices violentos y otros que se acomodan en el mas sentimal entre todos los moods.

La forma que deja un objeto o artefacto al ser extraído, esa arquitectura de la ausencia, es en realidad un objeto nuevo, deconstruido.
Oneohtrix Point Never ocupa esos espacios y transplanta en este, su jardín, 12 conceptos, diversos todos entre sí. Cada uno potente a su manera.

Disponible en iTunes.

Blit – Doria o cómo abordar un disco esférico

Conocí  el trabajo de Blit hace algunos años con su  referencia llamada “Con tutti pa ti”. En ella convergían tres aspectos independientes, lo que me llamó mucho la atención: la portada, el sonido y el nombre.

Fuera de lo que puede ser una obviedad, en ese disco los tres aspectos no tenían que ver el uno con el otro. Una portada que pudo haber sido sacada de un vídeo en stop motion, con cierto aire a ternura e inocencia; el nombre que tiene un ritmo inherente. Una comodidad reflejada en el lenguaje, el mismo que se emplea con alguien cercano; Y por otro lado, esa “suciedad”  o “violencia” que acompañan a los 11 tracks.

OJO. La independencia de aspectos nunca lo vi como algo negativo. Es más, nunca pensé que  no haya sido intencional. ¿No es acaso “desligarse del mensaje” cuando alguien tararea una canción que escuchó alguna vez? Es ese “desligue” el que queda en la memoria. Misión cumplida. Dubstep, atisbos de hip-hop, hasta de neurofunk. Era la primera vez que oía a Blit y de seguro tenía mucho  más que decir.

Ahora, el tema que nos convoca. “Doria“(Discos Pegaos – 2015)

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Hablar de madurez es un cliché innecesario. Christian Koren (Blit) ha pasado por  distintos sellos. Entre ellos Modismo, Future Frequencies, y ahora también Discos Pegaos.

Su nuevo trabajo, “Doria” tiene una estructura narrativa. Nos cuenta un relato: dos escenas para tres personajes, en donde los personajes son más grotescos que el mismo paisaje. Colores que hacen una referencia sideral que concuerda con el sonido. La atmósfera no es solo promesa visual (mención honrosa a los bajos), un método distinto para un disco que no debe ser olvidado.

“Doria” rescata la violencia que hay en trabajos anteriores, con una levedad constante y también, la belleza en las observaciones que se tienen durante un aterrizaje dividido en 5 partes (tracks). Lejos de ser una banda sonora, “Doria” es la historia misma.