Lo nuevo de Jimmy Edgar: Shine EP

No todo lo que brilla es oro: revisamos la última referencia de Jimmy Edgar a través de Ultramajic.

Jimmy Edgar es una suerte de colono, involucrado sin querer y a veces con justo conocimiento, sobre su natal Detroit (Mi.EEUU), en pleno midway norteamericano. Dentro de la escena actual del dance music (enfocado en el house y el techno) es un referente mayúsculo y su trabajo siempre es un deleite para quienes lo escuchan. Ha declarado ya un par de veces que su aproximación a la música es un tanto casual, considerando que su origen se remonta hacia la producción y fotografía de modas, pero ese ejemplo en concreto no es tan anecdótico como el origen de su producción misma.

La curiosidad que envuelve al productor se fundamenta en el uso de sintetizadores modularesarmatostes grandes, que son el antecedente a todos los sintes, teclados y VST’s que conocemos– siendo estos de uso más bien avanzado dentro de la industria y los amantes de los sintes , argumentando Edgar que son mucho más fáciles de usar y cómodos, enfatizando en la práctica por sobre la teoría que requiere el uso de software. 
Trabajos junto a Machinedrum, visitas a todo el globo y bangers tras bangers, su último extended play era una invitación directa a hilvanar toda la madurez adquirida en este tiempo.

“Shine” (Ultramajic, 2015) debutó el pasado mes de septiembre bajo la disquera del mismo artista y en lo particular, me dejó dos sorpresas bastante contrariadas: primeramente extrañé esos bangers que articulan la noche a través de esos afilados hithats y el juego de toms análogos, que siempre deja a Edgar como uno de los referentes más puros de la última década de los beats houseros repletos de crossing-over con géneros más ácidos, un tinte muy particular de la producción del norteamericano. La otra “sorpresa” fue un beat (Feel What It Is) donde todo se va derechamente a tierra desconocida: R&B que está facturado de una manera cuanto menos preciosa. La similitud al sonido de Zikomo y a la propiedad de J Louis, lo acercan a esa escena que parecía tan distante, con una remembranza puramente nu soul.

Jimmy Edgar y Machinedrum haciendo de las suyas, en un set de aquellos… es de los primeros antecedentes que descubro dentro de esta “faceta” media desconocida de Edgar.
Este EP, me deja algo perplejo, pues Jimmy se las ingenia para volver a cambiar los paradigmas sobre su propia producción –cosa que hizo junto a Travis Stewart, en el primer Ep de JETS – y adentrarse a un género desconocido, en apariencia, pero elucubrado con la mayor sofisticación posible.

Sin lugar a dudas, esto avanza hacia el camino de los sets libres de prejuicio y libres de etiquetas efímeras, sentando la base del trabajo que se gesta día a día en Los Angeles (Ca.EEUU), donde la beat scene se acopla únicamente bajo la sensación y la vibración; no por el nombre ni la etiqueta, que más allá que ayudar a clasificar, convierte a la música en géneros, eliminando el factor sensitivo e entorno a las obras.

“Tik Tok” es, por lejos, uno de los temas más atrevidos y característicos de la producción de Edgar.

Lo recomiendo pero quedo al debe con una producción mucho más audaz, quizás culpa misma del autor, quien sella siempre con auténtica valentía producciones encantadoras que salvan la noche de cualquier dj que se atreva a adentrarse en sus BPM’s.